Real Madrid contra Liverpool, una final entre equipos ganadores

El Real Madrid y el Liverpool disputarán este sábado 28 de mayo una espectacular finalísima de Champions entre dos equipos desmelenados. ¡El partidazo está servido! En los banquillos, las pizarras arden y los entrenadores apuran sus bazas. ¡Descubre las claves para la victoria!

Merengues y Reds, dos estilos ganadores

En esta final se enfrentan los dos equipos con la mentalidad más poderosa e imbatible del momento. Más allá de la confrontación táctica y técnica que disfrutarás, este carácter innato de ambas escuadras puede cambiarlo todo.

Los Reds cuentan con un entrenador estimulante que imprime un carácter ganador incuestionable. Los Merengues, por su parte, poseen un gen histórico de club que no se rinde: sus últimas victorias en esta competición son inapelables. PSG, Chelsea y City saben perfectamente a qué nos referimos.

¿Cómo juega el Liverpool de Jürgen Klopp?

Durante sus inicios, el míster alemán implantó un 4-2-3-1 con doble pivote que se apoyaba, sobre todo, en una agresiva presión tras pérdida. Así, las transiciones constituían su principal amenaza.

No obstante, conforme este Liverpool ha madurado y se ha consolidado en los buenos resultados, su juego ha evolucionado hacia una formación 4-3-3. ¿Sabes que han logrado con ello? Mejorar el control de los partidos a partir de la posesión y, de este modo, convertirse en un rival mucho más letal. Con esta disposición, el técnico alemán ha añadido la posibilidad de mantener el dominio en el juego posicional del equipo a las transiciones ultrapeligrosas que ya poseía.

Otro de los peligros en ataque de los británicos es el balón parado. Un abrelatas que puede romper los partidos o desequilibrar cualquier marcador en una acción aislada.

La calidad y la movilidad de Salah, que lanza diagonales permanentemente, la libertad para desdoblarse de Henderson y la siempre amenazante presencia de los laterales —sobre todo de Alexander-Arnold, por su gran variedad de envíos y pases al área, a veces desde posiciones retrasadas— podrían ser determinantes.

Las claves del éxito del Real Madrid

El exmadridista Jorge Valdano afirmó que el fútbol es un estado de ánimo. Cuando se trata del Real Madrid, ese ánimo es un gen innato que emerge en las grandes ocasiones. Sin embargo, no te equivoques: el madrileño es mucho más que un equipo de arreones, casta y nula posibilidad de rendición.

El trabajo de Ancelotti se ha centrado en construir un modelo de juego acorde con las características físicas, técnicas y tácticas de sus futbolistas. El entrenador italiano, por otra parte, siempre ha tenido querencia por el contragolpe y las transiciones rápidas. Con la velocidad, la calidad y la precisión de sus delanteros —sobre todo Vinicius, Rodrigo y Asensio— y, por supuesto, el colosal Benzema, los madridistas consiguen atravesar las defensas como los cuchillos la mantequilla.

Generalmente, el equipo blanco no tiene problemas para organizarse en bloque medio y armarse perfectamente en el centro del campo. Así, aguarda a su rival y trata de recuperar el balón en mediocampo o cerca de su área.

La transición, rapidísima, cuenta con la genialidad de Modric, la profundidad de sus compañeros en el centro del campo, la movilidad de los carriles exteriores y el juego directo con Benzema como las principales alternativas. Habitualmente, antes de culminar estas contras, participan tres jugadores como máximo.

De manera adicional, tienes que considerar que el equipo español decide muy bien cuándo aplicar una presión alta en zona de inicio rival. Cuando la ejerce, los once jugadores dan un paso adelante desde los centrales y saben provocar errores defensivos que suelen terminar en peligrosas ocasiones.

¿Cuáles son las claves de este partido de fútbol?

Las finales se ganan, no se juegan. Seguro que ambos equipos, con estados de ánimo muy positivos y mentalidad enormemente ganadora, asumen esta máxima desde el primer minuto del partido.

Lo cierto —y a pesar de que el talento individual puede cambiarlo todo en una sola jugada—, es que la cuestión táctica será fundamental en esta final de Champions League.

A priori, el Real Madrid cederá la iniciativa al Liverpool y tratará de sorprenderlo a la contra. Una estrategia que también dominan los ingleses, aunque su posterior mejora en el ataque posicional invita a pensar que no ejercerá ese plan de juego (salvo si se adelantan).

¿Las claves tácticas? La capacidad madridista para cerrar el ataque por banda de los laterales rojillos, la concentración defensiva y la intensidad en la presión para forzar pérdidas de balón que provoquen contras. Para los británicos, mantener el control y evitar esos contraataques, así como aprovechar el balón parado para marcar distancias esperando una gran actuación de su jugador más diferencial.

Con todo, aunque unos y otros tratarán de jugar sus bazas tácticas, te vas a encontrar con una final apasionante. Al enfrentarse dos equipos ganadores, con tanta fortaleza mental y hambre de victoria, el partido terminará volviéndose emocional, instintivo y vibrante. Las alternativas serán muchas y el acierto en la gestión del balón y en las áreas marcará las diferencias.

La reflexión final es clara: no te pierdas este Real Madrid versus Liverpool por el máximo título continental de clubes. Va a ser un partido de leyenda.