¿Cómo aumentar la productividad de nuestros jugadores en las tareas?

Muchas veces diseñamos nuestro microciclo de entrenamiento y no nos paramos a pensar si podemos hacer algo más. Por ejemplo, para que un ejercicio físico se convierta en un juego añadiendo simplemente un pequeño condicionante, para que los comodines que ponemos en una posesión tengan más objetivos que el de jugar con el equipo que tiene el balón, etc.

En el blog de hoy vamos a hablar de lo que significa la productividad de los jugadores en las tareas y veremos algunos ejemplos prácticos. Si quieres conocer muchas más, al final te indicamos donde puedes hacerlo y de la mano de quien lo harás.


Entendemos la productividad como el rendimiento de los jugadores para generar un resultado, ya sea en un entrenamiento o en la misma competición, dando muchas veces por hecho que depende únicamente de ellos. La realidad es que no, siempre que diseñemos cualquier tarea podemos dedicar un poco más de tiempo y añadir pequeñas variables que fomentarán esta productividad y que permitirán al jugador disfrutar y aprender mucho más del ejercicio, y que la tarea sea mucho más enriquecedora para nuestros jugadores. Vamos a ver 2 ejemplos prácticos para entenderlo mejor:

  1. Posesiones 3×3 con comodines

Esta tarea seguro que la has realizado alguna vez y vamos a ver como con unas pequeñas modificaciones los jugadores que actúan de comodín van a tener una mayor importancia dentro de la tarea.

– Desarrollo: Dividimos a los jugadores en grupos de 3, para enfrentarlos en posesiones de 3×3. Uno de los equipos actuará como comodines, las series las podemos marcar por tiempo.

Cada uno comenzará en una posesión y tendrán marcado un número de intervenciones, el cual podemos adaptar según el nivel del jugador. Una vez lo cumplan, rotarán al espacio que ellos elijan, de tal manera que se pueden dar posesiones: sin comodín, 3×3+1C, 3×3+2C o incluso 3×3+3C.

Con esta simple modificación, daremos mayor importancia y más conceptos para trabajar a los comodines (los cuales en muchas tareas los ponemos sin un fin).

-Objetivo: El objetivo de esta variable es que el jugador que actúa como comodín se vea constantemente en nuevas situaciones del juego, siendo capaz de resolverlas desde su adaptación y toma de decisión.

Como podemos ver en las imágenes, dependiendo de la distribución del ejercicio, también podemos influir en la manera de actuar de los jugadores en la tarea.

  1. Circuito de tareas de posesión en evolución

Seguro que muchas veces hemos realizado alguno de los ejercicios de la imagen por separado, de forma aislada, pues en esta tarea vamos a realizar 4 ejercicios en 1.

– Desarrollo: dividimos a los jugadores en equipos de 2, teniendo en cuenta que los porteros (2) también forman un equipo. Los dividimos en los 3 espacios pequeños que vemos en la imagen.

En el espacio rojo, el de la posesión 2×2, lo que deben de hacer los jugadores es una conservación o mantenimiento de balón. En el espacio del área, realizarán un partido 2×2 con porteros en porterías grandes. Por último, en el espacio azul, nos volvemos a encontrar un partido/posesión de 2×2 pero en este caso con miniporterías. Una vez hecha la serie, los jugadores pasan a la posesión grande, que en este caso es de 7×7 con 2 comodines por dentro. La razón por la que aparecen 2 jugadores más es porque podemos tener jugadores que están saliendo de una lesión los cuales incorporamos poco a poco en las tareas, pero todo esto es adaptable a las circunstancias que tengamos.

Las rotaciones por lo tanto serán siempre de espacio pequeño a espacio grande y de ahí, al siguiente espacio que toque. Se trata de realizar series que no sean muy largas, ya que el foco principal es juego reducido, para que los jugadores tengan que adaptarse a nuevas situaciones constantemente en equipo.

– Objetivo: en este caso las variables las marcan cada uno de los 4 ejercicios que nos encontramos en la tarea, provocando un comportamiento del jugador diferente en cada uno de ellos. En cada uno de los espacios pequeños nos encontramos un objetivo más específico: de conservación, de localización y finalización, y por último, de progresión. En cambio, en la posesión grande, tenemos un contexto totalmente diferente.

Estos son dos ejemplos de cómo, introduciendo pequeñas variables, podemos aumentar la productividad de nuestros jugadores en cada tarea. ¿Te habías parado a pensarlas? ¿Quieres saber más y ver otros ejemplos prácticos?

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